Carta abierta a favor del cuento - Manifiesto cedido por Esteban Gutiérrez
Esteban Gutiérrez (El laberinto de Noe) me envía por correo electrónico una carta abierta, como una de aquellas botellas al mar que mencionaba Julio Cortázar, para que la difunda, para que conversemos sobre ella. Es un manifiesto a favor del cuento para que tomen nota todas las pubicaciones periódicas. Aquí mismo les dejo su lectura. Espero ansioso el debate en el apartado comentarios...
MANIFIESTO POR EL CUENTO - Por Esteban Gutiérrez
(carta abierta a todas las publicaciones periódicas)
"¿Qué motivó que el cuento como nuevo género literario hubiese tenido dos espectaculares apariciones primero en el siglo XIX y después en el siglo XX?
Curiosamente la respuesta es la misma: la publicación de los mismos en revistas y diarios.
Los cuentos modernos, nacen primero en los periódicos y luego se convierten en libros que los recopilan.
E. A. Poe, Anton Chejov, Jack London escribían sus cuentos para periódicos. Raymond Carver, John Cheever, John Fante, Charles Bukowski, y toda la generación del realismo sucio americano de mediados del siglo XX, adelantaban sus publicaciones con cuentos en periódicos. La nueva generación americana del desarraigo publica en fanzines y diarios locales, algunos incluso nacionales con gran tirada, antes siquiera de presentar su primer libro de cuentos.
¿Qué coño ocurre en España con el cuento?
¿Ningún periódico es capaz de liberar una columna para acoger un cuento moderno?
Se trata de dar oportunidades a gente desconocida, pero fielmente cuentistas, no de ofrecer una columna a escritores consagrados que publican como cuento el recorte de un amago de novela.
El cuento es un género narrativo mayor, quizá el más complejo en su elaboración a pesar de su aparente sencillez, que requiere una excelente técnica de relojero para lograr que en el lector surja el efecto deseado.
El cuento es corto por definición, y muy intenso, y el buen cuento marca un antes y un después en la mente del lector que ha sentido como un terremoto bajo sus pies.
El cuento explota en la cabeza, anida en el alma y enseña a ver la vida desde otra perspectiva.
El cuento aguanta sin respirar tres estaciones de cercanías y varias de metro, el lector viaja, sí, pero no en el vagón.
El cuento es el género literario más acorde con el mundo presuroso y alocado actual. Y lo es por dos motivos:
(carta abierta a todas las publicaciones periódicas)
"¿Qué motivó que el cuento como nuevo género literario hubiese tenido dos espectaculares apariciones primero en el siglo XIX y después en el siglo XX?
Curiosamente la respuesta es la misma: la publicación de los mismos en revistas y diarios.
Los cuentos modernos, nacen primero en los periódicos y luego se convierten en libros que los recopilan.
E. A. Poe, Anton Chejov, Jack London escribían sus cuentos para periódicos. Raymond Carver, John Cheever, John Fante, Charles Bukowski, y toda la generación del realismo sucio americano de mediados del siglo XX, adelantaban sus publicaciones con cuentos en periódicos. La nueva generación americana del desarraigo publica en fanzines y diarios locales, algunos incluso nacionales con gran tirada, antes siquiera de presentar su primer libro de cuentos.
¿Qué coño ocurre en España con el cuento?
¿Ningún periódico es capaz de liberar una columna para acoger un cuento moderno?
Se trata de dar oportunidades a gente desconocida, pero fielmente cuentistas, no de ofrecer una columna a escritores consagrados que publican como cuento el recorte de un amago de novela.
El cuento es un género narrativo mayor, quizá el más complejo en su elaboración a pesar de su aparente sencillez, que requiere una excelente técnica de relojero para lograr que en el lector surja el efecto deseado.
El cuento es corto por definición, y muy intenso, y el buen cuento marca un antes y un después en la mente del lector que ha sentido como un terremoto bajo sus pies.
El cuento explota en la cabeza, anida en el alma y enseña a ver la vida desde otra perspectiva.
El cuento aguanta sin respirar tres estaciones de cercanías y varias de metro, el lector viaja, sí, pero no en el vagón.
El cuento es el género literario más acorde con el mundo presuroso y alocado actual. Y lo es por dos motivos:
1. Su minimalismo intrínseco; y
2. En su interior guarda una bomba intelectual.
Demos una oportunidad al cuento.
Cada año más cuentistas se suman al movimiento. Mucho tienen que ver en ello las escuelas de creación literaria y talleres que se han multiplicado por cien en los últimos tiempos.
El cuento como paso de la nada a la novela ya no es un simple ejercicio de preparación. Muchos de los cuentistas modernos son conscientes de que han encontrado en el relato corto su distancia.
El cuento, el buen cuento, es un reto.
Los cuentistas son a su vez devoradores de cuentos, fagocitan y degluten relatos con la esperanza de descubrir una nueva forma de tallar ese “diamante” en bruto que es la idea previa a la composición.
Demos una oportunidad al cuento".
Demos una oportunidad al cuento.
Cada año más cuentistas se suman al movimiento. Mucho tienen que ver en ello las escuelas de creación literaria y talleres que se han multiplicado por cien en los últimos tiempos.
El cuento como paso de la nada a la novela ya no es un simple ejercicio de preparación. Muchos de los cuentistas modernos son conscientes de que han encontrado en el relato corto su distancia.
El cuento, el buen cuento, es un reto.
Los cuentistas son a su vez devoradores de cuentos, fagocitan y degluten relatos con la esperanza de descubrir una nueva forma de tallar ese “diamante” en bruto que es la idea previa a la composición.
Demos una oportunidad al cuento".
***
Por Esteban Gutiérrez Gómez.
Cuentista.
http://ellaberintodenoe.blogspot.com/
http://bacovicious.blogspot.com/
http://esferadeletras.blogspot.com/index.html
Foto: Aviondepapel.com - El Hueco del Viernes
Por Esteban Gutiérrez Gómez.
Cuentista.
http://ellaberintodenoe.blogspot.com/
http://bacovicious.blogspot.com/
http://esferadeletras.blogspot.com/index.html
Foto: Aviondepapel.com - El Hueco del Viernes

30 comentarios:
Estoy de acuerdo con todo lo que se dice aquí sobre el cuento. Yo me declaro una cuentista empedernida, aunque sea un género bastante denostado en este país. El cuento puede ser la forma de aproximar a más gente a la literaratura, se le da pequeñas dosis de imaginación, bien empaquetadas con un inicio intrigante y un final, sorprendente o no, que nos deja con la miel en los labios, deseando leer más. Un buen cuento deja huella en nuestra memoria, nos hace pensar.
Un saludo
Felisa
Lo de que "el cuento es corto por naturaleza" va enfocado a la publicación en periódicos. Hay cuentos de decenas de páginas, que se confunden con novelas cortas o nouvelles.
Gracias, David, por el trabajo de enganchar los trabajos y gracias por prestarme la camiseta para hacer de bandera de este manifiesto.
En un momento (al menos en este país) en el que el género corto goza de una salud envidiable, con la blogosfera copada por blogs procuento (no veo que suceda lo mismo con la novela o con la poesía), no le veo ningún sentido a continuar con este victimismo a cuestas.
Francisco Núñez
Ayer pude leer este mismo manifiesto en el blog de David Condés, y esto fue lo que dije:
"Sí, es enviadable que en otros países, en prestigiosos periódicos se publiquen cuentos (verdaderos cuentos, y no esos remedos de novela fallidas de autores de best-seller que menciona Esteban).
De cualquier modo, me parece apreciar un leve resurgimiento del cuento en España, no sé si será que estoy despertando del desconocimiento o que verdaderamente se está dando así, pero la aparición de editoriales como Páginas de Espuma, Troppo Editores, Gens y alguna otra que olvido creo que ponen de manifiesto un mayor interés por este género.
No sé si será el género más acorde con el mundo actual (en Latinoamérica y Norteamérica el cuento goza de enorme prestigio desde hace años, y el mundo era otro), pero sí creo que la irrupción de internet y los blogs ha contribuido a su difusión. Los blogs ha posibilitado la publicación, altruista, pero publicación al fin y al cabo, de muchos autores, algunos realmente buenos, que quizá no veían la forma de llegar al papel. Quién sabe si a alguno de ellos los veremos en los stands de las librerías a poco tardar (estoy convencido de que será así)".
Ahora, tras leer el comentario de Francisco Núñez, me atrevería a añadir que el hecho de que hayan muchos blogs dedicados al género del cuento no significa que dicho género goce de una salud envidiable; hay un resurgimiento, o así lo creo, pero propiciado por el esfuerzo y dedicación desinteresados y altruistas de quienes mantienen estos blogs. Está por verse que esta proliferación cibernética se traduzca en publicación en papel y en ventas. No se trata de asumir un rol de víctima, sino de constatar una realidad.
Por lo demás, suscribiría cada palabra del manifiesto.
Saludos.
Francisco, el que la blogosfera esté, como tú dices, copada por blogs procuento y no pronovela es porque el blog es un medio mucho más apropiado para lo breve. Pero yo sí creo como Esteban, que tocaría que los amantes del cuento encontráramos en alguna publicación impresa ( periódico o revista) alguna de esas pequeñas joyitas que nos vemos condenados a ir cazando por la red.
Yo ya no estoy para manifiestos, por eso he preferido abstenerme de publicarlo, aunque esté más o menos de acuerdo en la mayoría de los puntos. Ahora me gusta más hablar de escritura a secas, sin cajones, sin apellidos. Y si el cuento no llega a tanta gente como parece que debiera, aunque yo no lo tengo tan claro, a lo mejor es porque no es necesario que llegue o un poco por culpa nuestra. Yo qué sé.
Erase una vez un escritor de cuentos que publicaba novelas que se vendían como churros.
¿Tú crees, alex nortub? Vamos, que los lectores somos imbéciles. A mí me interesan tanto los Nueve cuentos de Salinger como Farenheit 451, de Bradbury.
Creo que Juan Carlos Márquez ha dado en la clave. Me parece tan razonable lo que ha dicho, que poco queda que añadir al respecto: la Escritura (así, en mayúsculas) y la gran Literatura están muy por encima de género alguno.
Te repito: quienes amamos el arte escrito nos acercamos a él en todos sus formatos. A lo mejor os toca poner mucha más carne en el asador que os corresponde: "Si el cuento no llega a tanta gente como parece que debiera, aunque yo no lo tengo tan claro, a lo mejor es porque no es necesario que llegue o un poco por culpa nuestra" (JCM de nuevo).
Me sé de muchos novelistas que no venden como churros: la inmensa mayoría. Así que, por favor, no le faltes el respeto al noventa por ciento de las personas que cultivan el género largo y que se toman su trabajo muy en serio.
Francisco Núñez
Yo por si las moscas voy a empezar un curso de novela. Buena suerte, amigos.
Francisco, estoy de acuerdo con tus palabras y las de Juan Carlos Marquez. El mío era un comentario jocoso, quizá algo desfortunado, pero no pretendía faltar al respeto a nadie.
Un abrazo.
pues estoy absolutamente de acuerdo con alex. En este país se publica muchísimo y lo que más se vende suele ser lo peor, por poner un ejemplo, el típico famosillo de la tele.
Es cierto que hay excepciones, pero los contamos con los dedos de una mano
Sigamos con la demagogia, jazzcodelirium. A lo mejor es que usted sólo conoce al "novelista" Boris Izaguirre. Otros, en cambio, leemos las novelas, por ejemplo, de un tal Ricardo Menéndez Salmón. Un nombre que, imagino, no le suena de nada.
P.S.: Hágame el favor de no meter a este autor asturiano en esas excepciones que menciona, que me lo veo venir.
Francisco Núñez
Hola Hola, te dejo el comentario aquí porque no encontré un mail donde hacerlo.
Soy Eli Cárdenas de El Puñal. Tenemos un blog literario en www.elpunal.blogspot.com.
Quedé con la duda sobre ese registro que quieres hacer. Please cuéntame como te fue.
Un gran saludo desde Santiago de chile.
Eli
www.elpunal.blogspot.com
www.chuscadesietesuelas.blogspot.com
Hola a todos.
Yo sí he colgado el manifiesto de Esteban en mi blog, porque creo que es interesante que se suscite debate y creo que es interesante en parte lo que propone (el acceso de los cuentos a la prensa escrita), aunque no estoy de acuerdo con algunas de las cosas que dice y con algún tono que emplea.
Creo que la época de los manifiestos del cuento en cierto modo ha pasado, Andrés Neuman ya publicó el suyo muy oportunamente en "Pequeñas resistencias" en 2002, firmado por cierto por los escritores incluidos en aquella antología, de Mercedes Abad a Ángel Zapata. Aquello tuvo su razón de ser, y sin duda eran otros tiempos (y eran otros tiempos para el cuento).
Creo que el cuento como se defiende mejor es "haciendo", "construyendo". Y creo que se está defendiendo bastante bien últimamente. Todos remamos, todos ayudamos. El escritor que hoy escriba buenos cuentos no creo que tenga ningún problema en publicarlos.
Yo escribo cuentos, pero no me interesa solo la cuentística. Me interesa la Literatura. Las novelas también, por supuesto.
Saludos
Estimado Jesús, autores tan razonables como tú son aquéllos a los que los lectores queremos conocer y acercarnos. Gracias por tu comentario. Estoy totalmente de acuerdo contigo (al igual que lo estuve con JCM) en que a fecha de hoy si alguien escribe buenos cuentos (o novela o poesía o lo que sea), tarde o temprano, acabará viendo su obra publicada. No creo que quien escribe una novela, por el mero hecho de abordar el género largo, lo tenga más fácil que un cuentista. Deberá ser buena, digo yo (otra cosa son los criterios de cada editorial a la hora de publicar: márketing o calidad). ¿O todos los libros de cuentos que se publican son maravillosos y todas las novelas una porquería?
Francisco Núñez
Aunque no tenga que ver nada con el manifiesto este enfrentamiento entre narradores de largo recorrido y aquellos que se sienten más cómodos en los cien metros lisos (la referencia a novelistas que publican narraciones cortas a petición de editores de periódicos o revistas creo que no hará falta demostrarla: "mira a ver qué tienes en el cajón, dos páginas a lo sumo"), sí tengo que decir algo que creo nadie pondrá en duda: es mucho más difícil publicar un libro de relatos que una novela. Y, reconozco que, ahora, gracias a editoriales que han arriesgado específicamente por este género (Páginas de espuma, Menoscuarto, Eclipsados, etcétera -perdón a las no nombradas-), ha surgido el fenómeno, palabras de Juan Casamayor, y las grandes editoriales empiezan a abrirse a este tipo de publicaciones.
En todo caso, repito, el manifiesto sólo pretende una cosa: publicación y continuidad en diarios y revistas periódicas.
Gracias a todos y que, por favor, nadie se siente molesto: estamos opinando. Nada más grande que poder hacerlo.
Pues con todos mis respetos, Baco: no, no estoy de acuerdo. ¿Has escrito una novela y has intentado publicarla? Cuando lo hagas podrás hablar al respecto. ¿Quieres que te presente al menos a un par de buenos novelistas que no ven publicada su obra porque muy pocas editoriales apuestan por la calidad literaria y el riesgo?
Por otro lado, uno se cansa ya de escuchar siempre el mismo titulillo ese de que los novelistas, por arte de magia, van por ahí sacándose de debajo de la manga cuentos para irlos repartiendo por los suplementos culturales.
¿Por qué autores a quienes respeto profundamente como Eloy Tizón o Ignacio Martínez de Pisón se pueden pasar a la novela cuando lo consideran oportuno y lo contrario supone una afrenta imperdonable para el micromundo del cuento?
Cristina Grande ha sido la última que lo ha hecho. Si después de dos novelas hubiera publicado un libro de relatos la habríais masacrado. Como el recorrido ha sido el que ha sido, imagino que diréis que la pobre tenía que dar el salto a la novela, que estaba abocada a ello.
En fin.
Francisco Núñez
Núñez, pareces tomarte la opinión de cada uno como una afrenta personal. Mira, es muy fácil. Si quieres defender la dignidad del novelista, abre un blog donde congregues a lectores exclusivamente de novela y, por supuesto, algún amante a ultranza del cuento despistado sentirá el agravio como suyo y denostará las distancias largas. Pero, ¡ojo!, debe estar sumamente despistado, porque aquí, aunque se adore el pato a la menier (no sé si lo has notado) tampoco se desdeña un buen plato de gulas a la danesa.
Pasa, amigo, que el cuento es como el día del orgullo gay: uno sigue siendo el mismo se monte o no en la carroza del Love Parade, pero si no lo hace, resulta que nadie se entera de que ha salido del armario. A quien le moleste, que ponga la COPE. ¡Visibilidad cuentista ya, que los tochos ocupan todo el espacio!
No te cabrees, hombre, que la vida son dos días y uno y medio es como una mala novela...
Debería ser obvio que a cualquier persona que ame la literatura, le gustarán tanto los cuentos como las novelas.Por una parte estoy de acuerdo con Francisco Nuñez en que hay cierto victimismo entre los cuentistas. Por otra parte me hizo gracia el comentario de Alex Nortub y no creo que debiese resultar ofensivo. Por otra parte estoy de acuerdo con todo lo que dicen Jesus Ortega o Juan Carlos Marquez, sobre todo cuando este último dice "yo qué sé". Por último, si de lo que se trata es de que aparezcan con asiduidad cuentos en periódicos, estoy absolutamente a favor, para mí, personalmente, podían ahorrarse unas cuantas noticias de fútbol, sino todas, y publicar narraciones breves o novelas por capítulos.
Besos para todos y a leer que son dos días.
María Aristarain.
Uno de los hombres de Paco, ya veo que eres uno de esos victimistas que copan el patio del cuento, y que no te ha dado la gana leer mis comentarios en su totalidad. Yo de integristas paso. Parecéis nacionalistas, macho, y España la odiada novela.
Que te vaya muy bien con ese manuscrito de relatos que, supongo, ya te habrá rechazado más de una editorial. Yo no tengo blog, por eso firmo con mi nombre. Es evidente que tú sí, y que tal vez seas alguno de los que ya ha participado en el debate, pero que cuando se enciende elige un nick tan bonito como el que has escogido para dirigirte a mí.
Francisco Núñez
No, hombre, Francisco, no es eso. Era una réplica de ironía de segunda (alguna vez casi me sale de división de honor, no siempre) a ese tonillo de elefante en una cacharrería que has empleado con tirios y troyanos en este blog. Sólo eso. No estoy esperando el rechazo de editorial alguna, sino más bien aguardando el manuscrito que me permita cerrar los proyectos publicados el año que viene. En mi editorial, digo. El anonimato, amigo, es cobarde, lo admito, pero más temerario (lo que es peor) que un hombre público vierta opiniones a pecho descubierto en un espacio magnífico como éste, que permite este tipo de juegos sin entrar en la descalificación, cosa que yo creo haber cumplido. Borges, Maupassant y Carver. Y Mann y Grass y Marías. ¡Todo!
Por cierto, y haciendo de Magritte: no me dirijo a ti (no te conozco) sino al Francisco Núñez que aparece en grafía courier en la pantalla de mi ordenador.
No te cierres puertas, hombre, que todo aficionado a la literatura guarda un manuscrito en su cajón y alguna vez habrá de sacarlo. Saludos.
Estoy de acuerdo con los comentarios que ha dejado Francisco Núñez. No es cuestión de ir de víctimas, ni los cuentistas, ni los lectores de cuentos. Creo que hay que valorar el hecho de que en los últimos tiempos se ha dado un enorme impulso al relato. Hay maravillosos cuentistas en este país y libros de cuentos estupendos, hay editoriales que apuestan por el cuento y revistas que publican cuentos (Literaturas, Hermano Cerdo, The Barcelona Review...) ¿Que no hay tantas como nos gustaría? Bueno, quizás no sea cuestión de cantidad, sino de calidad. Hay blogs dedicados al género (y blogs de la calidad de éste en el que estamos o El síndrome Chéjov, por ejemplo). Creo que el cuento goza de buena salud, quizás la mejor salud que ha tenido en muchíííísimo tiempo. No confundamos el "a mí no me publican" con el "no se publican cuentos en este país".
Por otro lado pienso que para apoyar un género literario no tenemos que menospreciar otro. Creo que menospreciar la novela y el esfuerzo que supone escribir una novela es una niñería. Cada cosa tiene su dificultad. Es cierto que el cuento estuvo considerado como un género menor, esquinado, pero las cosas están cambiado. Disfrutemos eso y sigamos trabajando. ¿Y cómo es eso de que un novelista no puede escribir cuentos y viceversa? ¿Qué pasa, que hay que posicionarse y "del barco de Chanquete no nos moverán"? A mí me gusta muchísimo el cuento, pero lo que me gustan de verdad son esas obras maestras que nos hacen entrar en eso raros momentos de epifanía lectora. No me atrevería jamás a decir que un cuento es mejor que una novela. Un buen cuento en mejor que una mala novela y una buena novela mejor que un mal cuento, pero cuando ambos son buenos, me quedo con los dos. Y si ambos son malos, seguramente preferiría haber leído los versos de Elena Medel o José Luis Piquero.
Un saludo.
Esa es mi Marta.
Gracias a todas todos por los comentarios. Suponía que la publicación de dicho manifiesto generaría un enconado debate... con sus rifirrafes correspondientes, claro.
Prometo en breve dar mi opinión como escritor -ágrafo- de cuentos; pero, sobre todo, mi opinión como lector de Literatura, así escrito en mayúsculas...
Besos y abrazos para todas todos
David
Querida Marta, con el tuyo, todos mis comentarios están de más. Gracias por intervenir en el debate y arrojar tanta luz. A mí me has deslumbrado con tu razonamiento. Si algo me deja tranquilo después de este largo debate es comprobar que en él han intervenido cuentistas inteligentes y razonables.
En cuanto al caballero de pseudónimo cambiante con careta, no me fío de los editores-autores que se autopublican. Con todos mis respetos, me parece el colmo del onanismo. ¿También se autorreseña?
Francisco Núñez
Te encontré por casualidad, no tanto al azar, buscando blogs literarios… Me gustaron muchas cosas, bastantes, de lo que vi, y tengo curiosidad por “buscar” entre tus entradas antiguas… Volveré… Ojalá tengas curiosidad por el blog que recién comencé hace una semana a publicar una novela por capítulos, “Amanece púrpura”; una novela en proceso, de la que ya he editado el primer capítulo y una parte del segundo. Iré escribiendo los siguientes siempre que haya lectores “suficientes” y “paguen” por su lectura con el impuesto revolucionario de sus comentarios… Bueno, hasta otra, en tu casa o la mía… Un saludo cómplice.
yo tambien apoyo todo lo que dice aqui... incluso sin residir enb españa, pero es cierto, la modernidad y el sexualismo han acabado con las oportunidades a desconocidos en periodicos locales... si eso es en españa, que es un pais desarrollado, que sera de nosotros los cuentistas anonimos, dominicanos...
En fin, que me siento una ignorante y una principiante en el maravilloso mundo de la escritura. Que disfruto leyendo y, sobre todo, escribiendo cuentos. Que nunca me han rechazado ninguno porque no los he enviado a ninguna editorial -no me ha sucedido lo mismo con mi novela-. Que toco todos los géneros -por meterle mano a la poesía debería fustigarme diariamente-. Que el que más me gusta es el cuento -pero eso no significa que lo toque bien-.
Que me gusta tu página y la voy a añadir a la lista en mi blog, si no te importa.
Que ustedes disculpen por mi seudónimo, que no es exclusivo, que nadie se me vaya a ofender.
Saludos,
Anabel, la Cuentista
(Algo tarde...). Es cierto, es cierto, pero en general la ficción está descuidada en los diarios. Respecto al cuento, bueno, Millás hace algo híbrido y que él llama "articuento".
Saludos.
Muy buenos los conceptos de Esteban Gutiérrez. Poco espacio en los periódicos, poco espacio en los planes de edición de las editoriales. Sin embargo, ¡cuánto trabajo de orfebrería para capturar al lector desde el primer renglón!
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