jueves 15 de mayo de 2008

FICCIÓN SUR llega a Madrid [RECORDATORIO]

Presentación de Ficción Sur, viernes 16 de mayo, 20.00 horas, librería Tres Rosas Amarillas.

Lee el prólogo de Juan Jacinto Muñoz Rengel.

lunes 12 de mayo de 2008

El hombre que espera una pregunta con una maleta cerrada [Relato en marcha] (1)


Si el hombre -ese hombre de ahí- supiera las respuestas, no estaría esperando, sentado, bajo la marquesina de la parada del autobús, con una maleta marrón entre las piernas. ¿Quién es? ¿Por qué lo han expulsado del manicomio?

No lo recuerda. Sólo se reconoce en el reflejo de la mampara de la marquesina como este hombre de cara borrosa que viste un traje gris, una camisa blanca, zapatos negros con cordones negros. No lleva corbata. También acaba de darse cuenta, avergonzado, mientras cruzaba una pierna sobre la rodilla de la otra, que tampoco lleva calcetines. Más bien, lo único cierto es su maleta marrón. Una maleta cerrada con un candado pequeño del que no tiene la llave.

¿Qué siente además del frío que se le cuela entre las perneras del pantalón? Apenas un peso sobre los hombros y una gran punzada en el pecho, esa leve angustia que sufren las personas ante los espacios abiertos después de haber estado encerradas -supone- durante mucho tiempo. Nada más.

Es un hombre solo, que espera.

Espera un autobús con una maleta cerrada.

Mira a un lado y a otro, con las manos sobre los muslos.

La calle parece desierta.

El parpadeo eléctrico de las farolas anuncia que anochece.

Entonces recuerda el último suceso. Después de horas golpeando la aldaba del portón del manicomio, nadie le había vuelto a abrir la puerta. Era -recuerda- una puerta blindada, con un escudo heráldico en el que un halcón cazaba al vuelo a una paloma dentro de un círculo incendiado. Así que continúa aquí, refugiándose del viento frío. Es un hombre de traje gris, con una maleta marrón cerrada entre sus piernas, que espera bajo la marquesina de la parada del autobús. No sabe nada más. Hace un rato, eso sí, ha encontrado en sus bolsillos del pantalón dos cosas:

Una: las suficientes monedas sueltas para -supone- tomar el primer autobús hacia la ciudad, una ciudad que se enciende en millones de luces, como las velas de un pastel de cumpleaños sobre el horizonte.

Y dos: un trozo de papel que, de nuevo, desdobla con dedos temblorosos.

En el trozo de papel, relee, una vez más, este par de líneas, estos garabatos en letra barroca, como de médico:

"Escuche unas cuantas preguntas. Y busque las respuestas más adecuadas. Ya sabe: el día en que no tenga una duda es un día perdido".

Mientras piensa en qué significan esas frases, el hombre del traje gris y la maleta marrón cerrada, escucha cómo alguien grita al final de la calle. A lo lejos, ve una mujer, o la silueta de una mujer, que -supone- viste una trenca roja. Los claroscuros del alumbrado público también emborronan la figura diminuta de una niña. Una niña de abriguito azul con trenzas rubias que corretea hacia él y se adelanta a la mujer, mujer que se detiene junto a ese punto de sombra entre dos farolas. La mujer fuma, de espaldas, y espera.

La niña ya está junto al hombre del traje gris. La niña chupetea una piruleta roja y se relame el cerco de caramelo en los labios. La niña se ha sentado sobre la maleta. De su boca menuda, nace una pregunta. El hombre del traje gris duda qué contestar, un tanto aturdido por la aparición de la niña, por esas manitas que aletean frente a su cara, por su insistencia. El hombre del traje gris y la maleta marrón puede decir que sí o puede seguir ahí, esperando un autobús impuntual. Mientras se estira las perneras del pantalón para que la niña no descubra su falta de calcetines, el hombre agranda los ojos y, de nuevo, duda. Nunca se sabe -piensa- adónde te puede llevar una respuesta.

- ¿Eres tú Marcos, Marcos Fuentes? Díme, ¿eres tú?- pregunta la niña.

¿Qué decide el hombre del traje gris?






El hombre que espera una pregunta con una maleta cerrada.-
Relato literactivo en marcha.- Proyecto de David González Torres.-

sábado 10 de mayo de 2008

El mejor libro de Quim Monzó


Por DAVID GONZÁLEZ TORRES ::: www.aviondepapel.com

No soy crítico literario, ni quisiera serlo. Sólamente me considero un lector más, con una opinión más. Por eso, aún a riesgo de equivocarme, enunciaré una afirmación rotunda: Mil cretinos es el mejor libro de relatos que hasta ahora ha publicado Quim Monzó (Barcelona, 1952). Diré por qué, pero despacio, viajando lentamente por algunos de sus cuentos.


Mil cretinos se estructura en dos partes. La primera es un relieve escarpado de siete relatos excelentes que preceden a una segunda parte (o conjunto de doce protocuentos) que elevan al autor catalán al olímpo de la narrativa contemporanea. Quizás sea esta segunda parte del libro la que ha obtenido críticas menos favorables. Y, la verdad, no entiendo por qué. Pues esas doce estampas consituyen lo mejor del libro: por la propuesta, por cómo se construyen y por todo lo que (no) transmiten.


Pero entremos en las primeras páginas monzonianas. Mil cretinos lo abre el relato llamado El señor Beneset, la historia de un hijo que visita a su padre en un geriátrico. El progenitor, mientras se traviste de mujer frente a su hijo, entona palabras que bien pudieran ser pronunciadas, no por un padre, sino por una madre. El señor Beneset se disfraza de mujer -y no sólo en apariencia sino también en esencia o carácter- para eludir lo más temido por un hombre: la muerte inminente (ésta es la essentia de Mil Cretinos).


Encontramos aquí al Monzó menos cínico, menos humorístico y más íntimo, como si hubiese querido deshacerse de ese tono onomatopéyico, casi de cómic, de su celebrado libro El por qué de las cosas, y desease retornar a la esencia de su primera colección Uf!, dijo él. Me complace pensar que Monzó sigue en Mil Cretinos más la línea de Confidencias (relato último de Uf!...) que de los virajes de El por qué... donde se adentraba en giros de tuerca sobre famosos cuentos infantiles o relatos kafkianos ultraconocidos, o bien en las tramas de personajes sin nombre pero sí con atributos reconocibles.


De esta primera parte de Mil Cretinos también te golpean relatos consiguientes como Sábado -el angustioso despojo de fotos, ropa, objetos y recuerdos de lo que presumimos una viuda o una mujer abandonada-; o excelencias como La llegada de la primavera, relato del que se extrae el título de la colección. En éste cuento, de nuevo, un hijo visita a su padre y a su madre en un geriátrico, pero su narración, de manera secuencial-, en la que Monzó juega con los tiempos, desde un presente hacia un futuro cercano (usando flashforwards). Es por ello que, al principio, nos hace pensar que se trata de la narración de dos personajes y no de sólo uno, como descubrimos al final: eutanasia, muerte y angustia reaparecen como argumento.


Así, este primer tramo de Mil Cretinos tiene ejes comunes: el dolor de la muerte, pero no desde el difunto, sino desde el silencioso sufrimiento de los familiares cercanos. Es como si Monzó nos dijese que no hay mayor dolor que la muerte de tus seres queridos: quien muere, muere; quien ve la muerte inminente llora y cuando se queda huérfano, sigue llorando la ausencia.


Comentan que Quim Monzó estuvo durante muchos años de su vida cuidando de sus padres, en medio del nacimiento de sus hijos. Entendemos con esta confesión las capas autobiográficas que pueden tener Mil Cretinos. Relatos como Dos sueños o El amor es eterno no hacen más que prolongar el sufrimiento del lector. En estos dos cuentos, los protagonistas no son descendientes que ven agonizar a sus progenitores, sino que son futuros padres abocados a la responsabilidad de criar (en presente o en futuro) a sus hijos, sabiendo lo que ellos pueden sufrir cuando, como padres, les llegue un último aliento o esa indefensión que es la última vejez, esa cuarta edad decadente.

Sin embargo, esta primera parte del libro se completa con una segunda parte de doce estampas: La sangre del mes que viene, Un corte, Cualquier tiempo pasado, El tenedor, ... No son relatos y la crítica así lo ha recogido. Muchos han dicho que Monzó ha llenado con artículos periodísticos este último tramo de Mil Cretinos. Como si el autor desplegara un llena-páginas para que el libro cobrase lomo. Y no estoy de acuerdo; en absoluto.

Esos doce protocuentos de Mil Cretinos son, para mí, lo mejor del libro, la parte más dolorosa -y, por tanto, más sincera- de la última literatura de Monzó. Son doce textos insoportables, como la mismísima Realidad.


Me explicaré tomando otro referente. En los años sesenta, los vanguardistas utilizaban la mezcla de géneros para crear simbolismo. Por ejemplo, tomemos a Julio Cortázar. El escritor argentino aunó poesía y cuento en Historias de Cronopios y Famas, en Ocupaciones raras o en los manuales de instrucciones donde una escalera o un reloj lo significaban todo.


Cortázar, simplemente, tomó la métrica y musicalidad del poema (cantar era también contar) para arrastrarnos a lo simbólico y la conceptualidad de la prosa para conformar un concepto, tal y como menciona Saúl Yurkievich en su libro Julio Cortázar: mundos y modos.


Dicho de otra manera, estos textos cortazarianos no eran cuentos, sino viñetas o estampas en las que el autor quiso retratar de manera casi neomodernista la realidad: "Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire / No te regalan un reloj, tú eres el regalado."

Este tipo de textos eluden la trama y el argumento y ahondan en el simbolismo: el micropoema se mezcla con el microrrelato. No hay historia, sino narración. Cortázar lo explicaba como una prosa de almanaque (calendario): una foto narrativa para cada mes del año, como, por ejemplo, la primera edición de Último Round.

Si es así, me place creer que Quim Monzó ha hecho lo mismo en Mil Cretinos. Su segunda parte son doce textos, uno para cada año; doce retratos en los que no ocurre nada más que una descripción de acciones y comportamientos contemporáneos. ¿Somos eso: una familia que sólo se saca fotografías (La plenitud del verano)? ¿Somos eso: una mayoría irreverente que expulsa a una minoría (Shiatsu)?... Quien se vea reflejados en ellos y no reflexione es que está atrapado. Quien no se vea reflejado y lo critique es que se ve fuera del sistema.

Monzó usa la misma técnica narrativa que usó Cortázar en Último Round. Sin embargo, Monzó avanza un paso más. Si Cortázar sumaba lo simbólico de la poesía con lo conceptual de la prosa, Monzó da otro giro de tuerca.

¿Cuál es el mejor mecanismo narrativo para enunciar -criticar y denunciar- la Realidad a las masas? La propuesta de Monzó es clara: el género periódistico o el lenguaje de los mass media.


Monzó mezcla este lenguaje de medios de comunicación -el artículo o la columna- con la ficción pura. Sustituye con esta opción la parte simbólica de la poesía, por la supuesta verdad periodística. Con ello, quizás, lo que nos quiere transmitir Quim Monzó es que LO REAL duele.


Mírate en cualquiera de esas estampas monzonianas. Reconócete. Recházate, si eres así. O, si no, -tú eliges- sigue siendo, sin más uno de esos mil cretinos que retrata en la segunda parte de su libro Quim Monzó.



lunes 5 de mayo de 2008

Cuando el arte es expresar emociones


"La única manera de expresar la emoción en forma de arte es encontrando un correlato objetivo; dicho de otro modo, un grupo de objetos, una situación, una cadena de acontecimientos que habrán de ser la fórmula de esa emoción concreta; de modo que cuando los hechos externos, que deben terminar en una experiencia sensorial, se den, se evoque inmediatamente la emoción”, explicaba T. S. Eliot (1888-1965) en su libro de ensayo Criticar al Crítico.


martes 29 de abril de 2008

J. J. Muñoz Rengel nos cede el prólogo de FICCIÓN SUR


AL CUENTISTA O AL LECTOR ASIDUO DEL CUENTO
[ Fragmento del prólogo de Ficción Sur ]
por Juan Jacinto Muñoz Rengel

(...) De un tiempo a esta parte, compañero cuentista, la efervescencia que ha agitado al género ha dado lugar a cierto cambio del estado de las cosas: han surgido editoriales especializadas en el cuento, se ha multiplicado la literatura teórica en torno al relato corto, han proliferado sus cultivadores, sus críticos especializados, sus lectores y, lo que es más importante, ha aparecido un buen número de libros de relatos excepcionales.

El intento de definir el cuento quizá persistirá todavía durante algún tiempo. Pero a estas alturas el cuento ya está ahí, sin más, como lo está la novela sin necesidad de justificaciones.

También persistirá la lucha con las grandes editoriales, pero al menos ya hay una batalla cuya victoria se ha empezado a decantar a nuestro favor: poco a poco los cuentistas nacionales se han ganado el respeto de la crítica, y cada vez más el cuento goza de un espacio propio ―pequeño aún, como él mismo―, tal y como sucede con la poesía.

Cuestión aparte, claro, son esas grandes editoriales, que por el momento siguen recelando del género breve, obviando los casos de éxitos de venta de libros de relatos. Quizás uno de nuestros cometidos sea tratar de convencer a los editores de que si se invirtiera lo mismo en la promoción de un libro de cuentos que en la de una novela, los resultados serían similares. A los distribuidores y a los libreros ni siquiera los menciono aquí, porque en realidad son los anteriores quienes compran favores, metros de estand, escaparates, e incluso espacio en los suplementos y en los programas de televisión.

Pero no nos engañemos, aquello de que el género breve es un producto idóneo para nuestro tiempo, que su casi súbita lectura le permite adaptarse a los viajes en el transporte público, o encontrar cualquier hueco en nuestras ajetreadas vidas modernas, no acaba de ser del todo cierto. El proverbial bestseller de setecientas páginas —con su estructura reiterada, su tono sin disonancias, su estilo plano— aporta mucha más facilidad de lectura durante días, entre la muchedumbre del vagón de metro, de la que nunca ofrecerá un libro de relatos, con su caudal de perspectivas, su diversidad de voces, personajes y registros. En el primero el lector podrá sumergirse sin esfuerzo, sumirse en una suerte de modorra y desconectar de todo lo que le rodea. El segundo exige en cambio mucho más al lector, le requiere no perder detalle, y cambiar sus coordenadas con cada nuevo relato.

Y no obstante, tampoco es algo que deba inquietarnos. No podemos defender por una parte que la calidad no la demuestran las ventas, y por otra mostrarnos molestos porque no formamos parte del mercado.

Lo único que podemos hacer es conservar o incrementar el espacio ganado en la crítica y en las editoriales independientes, y conservar o incrementar el número de lectores amantes del género. Y para ello, escribir más y mejores cuentos.

Sirva esta antología de cuentistas andaluces actuales como muestra de la profusión y calidad de autores que hoy trabajan con dedicación el relato, desde cada uno de los rincones de nuestro país.
(…)


FICCIÓN SUR. Antología de Cuentistas Andaluces Actuales.- (Traspiés, 2008).- El escritor Juan Jacinto Muñoz Rengel (Málaga, 1974), especialista en el género del relato corto, ha reunido una deslumbrante nómina de autores que no son narradores andaluces en general, sino escritores específicamente dedicados al género del cuento, y que participan en el proyecto con el mejor de sus relatos. En el volumen se dan así encuentro al menos dos generaciones de cuentistas andaluces actuales: los nacidos en los sesenta, ya consagrados y en plena madurez creativa, y un buen número de jóvenes escritores emergentes nacidos en la década de los setenta, que son la verdadera apuesta de esta selección.

La lista de autores antologados por orden cronológico comprende a Pilar Mañas, Antonia Moreno Cañete, Felipe Benítez Reyes, Hipólito G. Navarro, Ángel Olgoso Fernando Iwasaki, Guillermo Busutil, Juan Bonilla, Miguel A. Cáliz, Manuel Moyano, Félix J. Palma, José Eduardo Tornay, Andrés Pérez Domínguez, Miguel Ángel Muñoz, Jesús Tíscar Jandra, Ginés S. Cutillas, Miguel Ángel Zapata, Nacho Albert Bordallo, José Lobillo, Andrés Neuman, Cristina Gálvez, Lara Moreno y Cristina García Morales. (Prólogo de Juan Jacinto Muñoz Rengel).-
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[ La presentación de Ficción Sur se celebró el pasádo sábado en Granada. Y el próximo viernes, 16 de mayo, la cita será en la librería TRES ROSAS AMARILLAS - calle San Vicente Ferrer, número 34 -, de Madrid ( VER MAPA DE CÓMO LLEGAR).-
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sábado 26 de abril de 2008

Se busca Antología de Antologías ( y 2 ) suma y sigue

Foto: Bruno2005

Por David González Torres ::: Aviondepapel.com

En busca de una Antología de Antologías de cuentos, he recibido varios títulos para incorporarlas a una posible biblioteca personal que, presumo, nunca estará completa. Gracias a todos los que han aportado su grano de arena en mitad de este desierto. Cito las últimas recomendaciones, incluidas algunas mías. Espero no olvidarme de ninguna.

CUENTOS FANTÁSTICOS ARGENTINOS -Emecé; 1976.
Con autores como Leopoldo Lugones, Borges, Casares, Silvina Ocampo, Anderson Imbert, Julio Cortázar y su omnipresente relato Casa Tomada, y etc.

ANTOLOGÍA DEL HUMOR NEGRO- Anagrama. Antologada por -sí, el mismísimo- André Breton. Esta colección recoge textos humorísticos (y, por supuesto, de corte surrealista) de sus autores favoritos, como Swift, Kafka, Rimbaud, Poe, etcétera, hasta sumar 45 antologados.

Y las antologías recomendadas en los comentarios del anterior artículo:

ANTOLOGÍA DE LA ¿MEJOR? LITERATURA DE ¿HUMOR? DE TODOS LOS TIEMPOS- Fnac.- (Propuesta por Juan Carlos Márquez)

LOS CUENTOS QUE CUENTAN- Anagrama. Una antología preparada por Juan Antonio Masoliver Ródenas y Fernando Valls.- (Propuesta por Pepe Cervera).-

CIEN AÑOS DE CUENTOS - Alfaguara, 1998.- Coordinada por José María Merino

LA MANO DE LA HORMIGA. LOS CUENTOS MÁS BREVES DEL MUNDO Y DE LAS LITERATURAS HISPÁNICAS- Fugaz, 1990.- Coordinada por Antonio Fernández Ferrer

MicroQuijotes.- Coordinada por Juan Armando Epple (Thule, 2005) y Enrique Turpin (Fábula rasa, 2005).

LA OTRA MIRADA. ANTOLOGÍA DEL MICRORRELATO HISPÁNICO- Menoscuarto, 2006.- Coordinada por David Lagmanovich.- (También recomendada por El Viajero Solitario)

SÓLO UNA LARGA ESPERA. CUENTOS DEL EXILIO REPUBLICANO ESPAÑOL- Menoscuarto, 2006.- Coordinada Javier Quiñones.-

EL LÍMITE DE LA PALABRA. ANTOLOGÍA DEL MICRORRELATO ARGENTINO- Menoscuarto, 2007.- Coordinada por Laura Pollastri.-

Microficciones. En Ciempiés. Los microrrelatos de Quimera - Montesinos, Barcelona, 2005.- Edición de Neus Rotger y Fernando Valls.-

SON CUENTOS. ANTOLOGÍA DEL RELATO BREVE ESPAÑOL: 1975-1993- Espasa-Calpe, 1993. Editado por Fernando Valls.-

Hay también buenas antologías dedicadas al microrrelato mexicano (al cuidado de Lauro Zavala y Javier Perucho) y chileno (de J.A. Epple), según nos cuenta Fernando Valls, quien nos ha recomendado, además, los ocho títulos precedentes.

NUEVAS MANERAS DE CONTAR UN CUENTO- Llibros del Pexe.- Edición de José Ángel Gayol.-

GOLPES, FICCIONES DE LA CRUELDAD SOCIAL- Editorial DVD.-

GENERACIÓN QUEMADA- Siruela.- Una antología de autores norteamericanos a cargo de Zadie Smith. (Estos tres últimos títulos son propuestos por Miguel Sanfeliu).

ALTA VELOCIDAD - Lengua de Trapo.- Antología de autores coetáneos portugueses.- (Recomendado por Recaredo Veredas).

FICCIÓN SUR. ANTOLOGÍA DE REALISTAS ANDALUCES- Traspiés; 2008.- Con una selección y prólogo de Juan Jacinto Muñoz Rengel, se antologan cuentos de Hipólito G. Navarro, Juan Bonilla, Miguel Ángel Muñoz, Felipe Benítez Reyes, Guillermo Busutil, Ángel Olgoso, Miguel Ángel Cáliz, Andrés Neuman, Miguel Ángel Zapata, Pilar Mañas o Ginés Cutillas, entre otros.- De esta antología tendremos prontas noticias. Se presenta en Madrid el próximo viernes 16 de mayo en la librería Tres Rosas Amarillas. (Recomendado por Fede Quílez).

ANTOLOGÍA DEL CUENTO EXTRAÑO - Edicial; 1976.- Cuentos antologados por Rodolfo J. Walsh. Una compilación de la editorial argentina de textos de autores de renombre mundial, como Lugones, Papinni, Borges, Maupassant o Tolstoi, entre otros. Un libro muy recomendable que, después de rastrear librerías de segunda mano, encontré que se puede leer aquí. (La recomendación y el descubrimiento se los debo a IHB).

TATUAJES DE CIUDAD (Sociedad de Autores de Venezuela, Caracas 2007) y DE LA URBE PARA EL ORBE (Alfadil, Caracas 2006).- Dos antologías de narrativa venezolana de la última década.- (La propuesta es de Javier Miranda-Luque).

Me comenta también Ignacio Jáuregui que Plaza & Janés "tuvo o tiene" antologías ordenadas por géneros (suspense, de viajes, etcétera). No he encontrado ninguna, ni siquiera en la web de la editorial. Aunque prometo seguirles el rastro.

En el último minuto (su constancia y su labor a favor del cuento se agradece), Miguel Ángel Muñoz también nos recomienda dos antologías:

Cuento al Sur , 50 años de cuento en Andalucía (2001), Ediciones Batarro.- Bajo la coordinación de Pedro M. Domene y Jesús Martínez Gómez. (Leer aquí la reseña).

B 39 -ANTOLOGIA DE CUENTO LATINOAMERICANO - EDICIONES B.- Antología que agrupa a 39 escritores menores de 40 años, seleccionados dentro de la gran cantidad de autores que imaginan y publican en América Latina. La presente antología de cuento latinoamericano, Bogotá 39, son texto en los que domina la diversidad de voces.

En fin, que ya está concluida esta labor recopilatoria. Sé que quedarán algunos títulos fuera. Incluso me comentan que existe una antología de Stephen King sobre relatos de mujeres vampíras (Vampiras. Antología de Mujeres Vampiro, de la editorial Valdemar), con títulos como Carmilla, de Sheridan Le Fanu, hasta Roja como la sangre, de Tanith Lee, incluyendo a Stephen King, Francis Marion Crawford y Weird Tales. Pero, todo tiene un final. A partir de ahora, se incorporarán las aportaciones a los comentarios que deseen hacer a este artículo. Seguiremos. La Antología de Antologías del cuento (1 y 2) suma y sigue...

Gracias a todos / todas por las aportaciones.

PD: Lo que son las fechas. Hoy hace un año justo que nació El Hueco del Viernes. Cómo pasa el tiempo y pasa y pasa... De ahí la melancólica foto del reloj de arena.

miércoles 23 de abril de 2008

SE BUSCA ANTOLOGÍA DE ANTOLOGÍAS

Por David González Torres ::: Aviondepapel.com

Las antologías cuentísticas son peligrosas. Lo sé. Uno comienza descubriendo a ciertos autores en estas colecciones. Sin embargo, a veces, el encargo de formar parte de ellas o los tediosos derechos de autor -que eliminan los mejores cuentos y relanzan otros de menos talla- nos deja con relatos no muy lustrosos de los antologados. Así la antología se convierte en la primera o la última aproximación hacia autores o temáticas aún desconocidos (o bien, reconocidos). La antología, por tanto, es un riesgo: alumbra u oscurece. Pero es un riesgo necesario para nuestras bibliotecas personales. Apunto aquí una primera Antología de Antologías y aprovecho para invitar a que añadan más títulos imprescindibles. El Día del Libro se merece este homenaje al cuento. (El orden no es cronológico e invita a curiosear, como si estuviéramos merodeando entre los anaqueles de una librería del centro). Como carezco de esfuerzo para reseñar uno a uno cada ejemplar, titulo a modo de reseña cada libro, menciono algunos autores y el resto los enlazo a la sinopsis de la editorial. ¿Alguien se apunta a citar más nombres?


La promesa cumplida
PARÁBOLA DE LOS TALENTOS (Gens; 2007).- Es la aportación más novedosa de las últimas antologías. No se antologan autores de renombre mediático, sino promesas que empiezan a dar que hablar dentro del circuito del cuento. Para los lectores pueden ser firmas desconocidas, para los afines al cuento, no tanto. Como dice el preámbulo del libro, es "una docena de escritores que contra viento y marea han decidido cultivar el género literario del relato breve. Muchos de ellos llevan años escribiendo, recibiendo premios...". Entre las voces emergentes, aparecen cuentistas militantes como Juan Carlos Márquez, Matías Candeira, Inés Mendoza, Julio Jurado, Ignacio Jáuregui, José Luis Pereira, entre otros (Ver ficha completa). (Ojo con esta editorial, porque también ha antologado Sobre Tierra Plana, relatos sobre el viaje, una edición muy mimada por el buen hacer de Sergi Bellver).


Un clásico de las antologías
PEQUEÑAS RESISTENCIAS (Páginas de Espuma; 2002).- La labor como editor de Juan Casamayor a favor del cuento es encomiable. Esta antología, coordinada por Andrés Neuman y prologada por José María Merino, ha marcado un antes y un después. Es ya una de las indispensables para reconocer a los cuentistas de una generación militante y de dedicación exclusiva al género breve. Son 30 autores del llamado baby boom, nacidos después de 1960, y que tenían su primer libro publicado en la década de los noventa. El título de la antología ya es una declaración de intenciones. Los cuentos de esta edición no son por encargo, sino que se entresacan de dichas óperas primas o bien de inéditas ediciones, que se acompañan con una poética del cuento. ¿Nombres? Bueno, los que todo cuentista tiene en sus anaqueles: Andrés Neuman, Ángel Zapata, Mercedes Abad, Eloy Tizón, Hipólito G. Navarro, Félix J. Palma, entre otros. (Muchos libreros se preguntan por qué Páginas de Espuma aún no ha reeditado esta antología que es un clásico en castellano del cuento. Páginas de Espuma sí ha continuado con la labor cuentística editando varios volúmenes posteriores que antologan de manera más específica las diferentes tendencias del cuento, por países o lenguas).

Quién es ahora quién
PÁGINAS AMARILLAS. (Lengua de Trapo; 1997).- José Huertas, editor de Lengua de Trapo, reunió en esta antología, que tenía algo de "etiqueta generacional", lo que después sería el futuro del mercado editorial español. Algunos autores ya son estrellas mediáticas y otros siguen en ese camino más lento pero más seguro que al final les permite destilar buena literatura. Hablamos de Juan Manuel de Prada, Lucía Etxeberría, Ray Loriga, José Ángel Mañas, pero también de Ismael Grasa, Juan Bonilla, Felipe Benítez Reyes, F.M., Eloy Tizón, entre otros. Escritores y escritoras que en aquel momento no cumplían los cuarenta años, pero ya habían publicado uno o varios libros y se les encargó un relato. Páginas Amarillas fue el precedente de Líneas Aéreas (autores latinoamericanos coetáneos a los de este lado del Atlántico). Cuentan que José Huertas prepara el segundo volumen de Páginas Amarillas para 2008 ó 2009. Varios autores con un libro publicado ya están escribiendo, para tal fin, un relato.


De lo mínimo a lo minúsculo: ¿no es eso el microrrelato?
POR FAVOR SEA BREVE (Páginas de Espuma; 2001). De nuevo una antología "espumosa". La edición está a cargo de la escritora argentina Clara Obligado. La idea de la colección es de Hipólito G. Navarro. Son relatos mínimos y microrrelatos de autores españoles y extranjeros, algunos inéditos y otros consagrados. Navarro estructuró el libro de más a menos extensión. Microcuentos de un par de páginas abren el volumen y lo van cerrando micros de una o dos líneas. Los autores son clásicos (fallecidos o vivos) de allá -como Augusto Monterroso, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti, Ana María Shua, Mempo Giardinelli, Guillermo Samperio- y de aquí, como Rubén Darío, Max Aub, José María Merino, Luis Mateo Díez, Alfonso Reyes, Hipólito G. Navarro, Leopoldo María Panero, además de autores y autoras, por entonces, inéditos.


Lo fantástico vino de la otra orilla
RELATOS FANTÁSTICOS LATINOAMERICANOS (Letra grande -Editorial Popular; 1989). A esta antigua edición de la colección Letra Grande le tengo un especial cariño porque fue con la que descubrí el cuento latinoamericano. El prólogo es de Ramón Cañelles quien define el género como una pieza narrativa mágica, ese arte del "tris tras". No hace falta decir que aquí están relatos brevísimos de grandes como Julio Cortázar, Eduardo Galeano, Mario Benedetti, Augusto Monterroso, Silvia Ocampo, Octavio Paz o César Vallejo, entre otros. Esta editorial tiene un amplio catálogo en el que la colección Letra Grande se expande hasta títulos insospechados por su ubicación geográfica o temática: cuentos de amor, cuentos perversos, cuentos árabes, cuentos cubanos...


Sostiene Richard Ford...
Antología del cuento norteamericano (Galaxia Gutemberg).- Richard Ford es el encargado de recordarnos cuáles son los autores de referencia de esa norteamérica tan influyente. Esta antología contiene 65 relatos escritos entre los años 1820 y 1999. Entre los autores antologados reaparecen traducidos Edgar Allan Poe, Herman Melville, Mark Twain, Henry James, Jack London, William Faulkner, Ernest Hemingway, Paul Bowles, Raymond Carver, T. C. Boyle y el propio Richard Ford.


Las parábolas de lo antiguo
CUENTOS BREVES Y EXTRAORDINARIOS (Losada; 2004).- Una edición prologada y compilada por Jorge Luis Borges y Bioy Casares sobre cuentos breves y brevísimos de autores desde China a la Grecia Antigua, desde Occidente cercano a Latinoamérica o Estados Unidos, del Reino Unido a la Arabia desconocida. Son historias que van desde la prosa filosófica a la tradición más oral de Oriente y Occidente. De Chesterton se traslada la lectura a Plutarco, Cicerón o Voltaire, pasando por Wu Chen-En o Franz Kafka o Pío Baroja. Una joya literaria para iniciados en el relato minúsculo o las historias chinas.

Una lectura a cuatro ojos y dos idiomas
TEXTOS PARALELOS, Cuentos americanos- edición bilingüe; Ediciones Turner (Volumen 2).- Esta cuidada edición del escritor y editor Javier Marías tiene como atractivo la lectura bilingüe español - inglés de clásicos modernos de la narrativa norteamericana. Desde El retrato oval, de E.A. Poe o el clásico Bartlebly, el escribiente, de H. Meville hasta Suerte, de Mark Twain. Una delicia para los que quieran comprobar la labor de traducción. Es como un libro en versión original, pero sin subtítulos. En la página par de la izquiera se lee el original en inglés; a la derecha, en página impar, la traducción en castellano.

Y unas cuantas antologías de género puro y duro...

LOS MEJORES CUENTOS POLICIALES (Emece; 1962- Alianza 2001).- De nuevo J. L. Borges y B. Casares como antologuistas. Esta vez, el género policiaco es la sugerencia. Como fervientes aficionados al género detectivesco, los dos autores argentinos nos facilitan la colección de imprescindibles como G. K. Chesterton, Agatha Christie, Graham Green o el propio autor inventado por Borges y Casares, ese seudonimo que fue H. Bustos Domecq, con los apellidos de sus dos abuelos. Son dos volúmenes, pero destaco el primero, por ser el de inicial aparición.


ANTOLOGÍA DE TERROR; Marvin Kaye; Biblioteca Universal Caralt; 1997.- Una de las antologías clásicas del género de terror. Son relatos desde lo sicológico a lo sangriento. En total 16 piezas memorables desde el romanticismo a la literatura más coetánea. Autores desde Rober Bloch a Ray Bradbury y desde C. P. Baudelaire, Charles Dickens, Ivan Turgenev o Tennesse Williams, entre otros. Una galería de cuentos terroríficos para las largas noches de insomnio.


Drácula; (451 Editores; 2008).- Relatos temáticos, de reciente aparición, sobre el vampiro más famoso de la literatura con autores como Carmen Posadas, Ricardo Menéndez Salmón, Cristina Cerrada, José María Merino o Gustavo Martín Garzo, entre otros. 451 Editores busca dentro de la literatura la nueva literatura. La reedición de clásicos avanza un paso más con antologías de terror desde la perspectiva de nuevos autores contemporáneos.


(...)

Y espero completar mis anaqueles con nuevas sugerencias... Sé que me he dejado antologías sobre autores concretos, eso que se llama Cuentos Completos de... Pero busco antologías de varios autores y no recopilaciones de toda una obra literaria. Sé también que hay una carencia de géneros, la ciencia ficción, lo policíaco, etcétera... Pero, precisamente por ese motivo, SE BUSCA ANTOLOGÍA DE ANTOLOGÍAS. Quien lea este artículo tiene ahora la palabra. Soy todo oídos.